MESA EN TORNO A “EL DICTADOR” Y “EL EMPERADOR DE LA ATLÁNTIDA

Fecha: A las 18.30h, el jueves, 29 de noviembre de 2018

Lugar: Sala de prensa del Teatro de la Maestranza

Intervienen: Maestro D. Pedro Halffter, Director Musical; Rafael Rodríguez Villalobos, Director de escena; y José Luís López López, Crítico musical (ASAO).

La Mesa en torno a estas dos óperas que se representarán a partir del próximo día 30 de noviembre, contará con una introducción histórico-cultural a cargo del Profesor López López, gran musicólogo y buen conocedor de los acontecimientos históricos sobre los que giran estas óperas, estrechamente relacionadas con el ascenso de los fascismos en Europa y sus consecuencias. A ello seguirá un interesante “mano a mano” entre Rafael R. Villalobos y el Maestro Halffter que nos describirán los “ambientes” que narran cada ópera, la simbología de las puestas en escenas y de la música, y sus intérpretes.

Contaremos así con un musicólogo y filósofo, buen conocedor de los autores de las óperas, Ernst Krenek (Viena, 1900–Palm Springs, 1991) y Viktor Ullmann (1898–1944), con un gran director musical, que presenta una nueva versión para orquesta de la ópera de Ullmann, y con uno de los más prometedores y transgresores directores de escena, el sevillano Rafael Rodríguez Villalobos (Sevilla, 1987), que ya en 2013 fue Premio Europeo de Dirección Operística.

Se ha adelantado la hora de la Mesa a las 18,30h porque el Maestro Halffter ofrece un recital a las 20h en la Sala Manuel García, sobre otro compositor judío perseguido representante de la “música degenerada”, G. Mahler.
A continuación ofrecemos una Nota redactada por José Luis López, que puede servir para introducirnos en lo que ambas ópera significan.

MEMORIA DEL HORROR, por José Luis López López

“Der Diktator” es estreno absoluto en España. “Der Kaiser von Atlantis” es reestreno (se estrenó en España en 2016 en el Teatro Real, bajo la dirección musical y arreglos del propio P. Halffter).

El compositor y libretista de “El Dictador” es el austriaco, de origen checo, Ernst Krenek. No era judío, pero su amplio experimentalismo no gustó a los nazis cuando llegaron al poder en 1933: prohibieron algunas óperas suyas, y la más popular, “Jonny spielt auf” (Jonny empieza a tocar), inspirada en el jazz -tan de moda entonces en Europa-, y con un protagonista negro, fue incluida en una exposición denigratoria, Entartete Kunst (“arte degenerado”) en Múnich (1937). Ante tantas dificultades, emigró a EE.UU. en 1938, y adquirió esa nacionalidad en 1945, y allí murió en 1991. La ópera que oiremos por primera vez en España, parte de un tríptico que se estrenó en Wiesbaden en 1928, no tuvo problemas en ese momento (un período de cinco o seis años, entre 1923 y 1929, de relativa paz y alocada creatividad de la desdichada República de Weimar, régimen que duró desde 1919 hasta la llegada al poder de Hitler en 1933). Aunque no es mencionado en ningún momento por su nombre, “el Dictador” refleja la figura de Mussolini, la época fascista italiana, iniciada en 1922, y la brutalidad y magnetismo sexual de Benito, que tuvo amantes por decenas (si no por centenares), ya que entre su “encanto” animal y la erótica del poder atraía a numerosas féminas.

“El emperador de la Atlántida” fue compuesta por Viktor Ullmann, con libreto de Peter Kien. Ambos eran judíos (aunque los padres de Ullmann se habían convertido al catolicismo antes de nacer él, que fue educado en la religión cristiana) y fueron internados en el singular campo de concentración de Theresienstadt (hoy Terezín, en checo), 60 km al N. de Praga, que parecía lo que no era: un lugar donde se trataba bien a algunos judíos, los destacados artísticamente, mientras el resto vivía en las peores condiciones; hasta el punto de que se autorizó a una delegación de la Cruz Roja a que lo visitara (naturalmente, solo le mostraron la “cara amable” del campo). Allí compuso Ullmann, entre 1943 y 1944 Der Kaiser y otras obras. Pero Theresienstdt era también un lugar de tránsito hacia el campo de exterminio de Auschwitz-Birkenau, en la actual Polonia, donde fueron enviados Ullmann y Kien a finales de 1944, directamente a las cámaras de gas. No obstante, la ópera se salvó, de manos de algunos supervivientes del campo; aunque no se estrenó hasta 1975 en Amsterdam. Entre el manuscrito de Ullmann y el de Kien, más sucesivas interpolaciones antes su estreno, música y texto no están nítidamente fijados (como sí lo están los de El Dictador). De modo que P. Halffter, en su estreno madrileño de 2016 y ahora, ha intervenido versionando e instrumentando la obra. El protagonista refleja la figura de Hitler; pero en lugar del feroz realismo de la otra ópera, esta historia tiene un carácter simbólico, a veces casi surrealista: el Emperador, la Muerte, un Altavoz (sic), Arlequín, el Tamborilero, la Doncella armada…, son sus “fantásticos” personajes.

El contraste entre ambas óperas, así como su música, son muy efectivos e impactantes.

Las dos óperas que componen el programa aluden como personajes centrales a Benito Mussolini (El Dictador) y a Adolf Hitler (El Emperador de la Atlántida): sirvan, de paso, como aviso contra los actuales xenófobos y racistas que hoy resurgen, en Europa y en todo al mundo.

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