Entrevista a Elvira Padrino

Elvira Padrino: “Mi sueño, que siempre tuve, es verme sobre un escenario. Tengo una imagen clara de mí misma frente al público.”

En el XV Certamen Nuevas Voces Ciudad de Sevilla de la ASAO, la soprano madrileña fue premiada por la Fundación Goñi y Rey y recientemente ha ofrecido un recital ante público infantil y joven como parte del premio. “La juventud piensa que la ópera es cosa de antiguos”, ríe la que debutara con tan solo 16 años en zarzuela, género al que profesa un enorme respeto.

Por Ángela Fernández


¿Qué o quién te llevó a querer ser cantante lírica?

Mi familia, sin duda. Desde que tenía 3 años asistía a los ensayos de la coral de mis padres, donde mi madre me daba cualquier partitura y yo la seguía con el dedo como si supiera leerla. Desde bien pequeña tenía el sueño de ser cantante. Me veía en ello.

En los viajes largos en coche, cantábamos en familia, lo típico: el Requiem de Mozart, el Carmina Burana, el Gloria de Vivaldi, donde yo hacía la voz de soprano, mi madre contralto, mi padre el bajo y a mi hermana mayor le tocaba hacer de tenor (hoy en día es una excelente oboísta). He de mencionar que ambos abuelos fueron directores de banda, Moisés Davia fue director de la Banda Municipal Sinfónica de Madrid. De ahí la pasión musical que me transmitieron mis padres.

Más adelante, pasé por diferentes coros, desde el coro infantil al coro de la Universidad Carlos III de Madrid, donde recibí técnica vocal. Mi mayor deseo era aprender a cantar muy bien. Y desde ahí, comencé mis estudios oficiales concluyendo en la carrera de Canto en la Escuela Superior de Canto de Madrid. Casi sin esperarlo, me dejé llevar por mi sueño y hoy en día me dedico a lo que desde niña jugaba a ser.

¿Cuándo fue y cómo recuerdas tu debut?

Mi debut en la zarzuela fue muy temprano, entré en el Club de la Zarzuela de Madrid con 16 años y ahí me dieron mi primer papelito. Aunque realmente mi debut sobre los escenarios fue con 4 años sobre un escenario, bailando vestida de madrileña, donde creo que le cogí el gusto a los aplausos del público. En la ópera, ya más en serio, fue cuando en plena carrera de Canto se llevó el montaje de la Escuela Superior de Canto de Madrid a Murcia. Hicimos L’elisir d’amore donde hacía el rol de Giannetta, papel del que tengo gran recuerdo y cariño.

¿Qué hace de una cantante una buena soprano?

Para ser buena soprano, es necesario, sobre todo, mucho trabajo y estudio. Trabajar con mucha constancia, y una buena técnica que logre que emplees toda tu voz con mucha salud, comodidad, gran sonido y belleza. El repertorio lírico es de gran dificultad y hay que estar preparada para poder cantar sin dañarse, y también saber cantar cuando no es tu mejor día. Casi nunca un cantante va a tener un día perfecto de voz. Es común que al cantante le pase algo siempre, nos quejamos mucho. Y es verdad, porque las emociones influyen directamente en la garganta, las tensiones y estrés bloquean el cuello a menudo. Llevamos el instrumento integrado, lo que hace que una mala digestión, cambios de temperatura, ruido en la sala o un resfriado nos dificulte cantar con libertad. Por lo que una buena técnica nos solventa todos estos problemas. Hay que tener un gran equilibrio emocional, eliminar el estrés y cantar feliz y tranquilo. Además, trato de completar mi formación con nociones de danza, deporte, yoga… Todo cuidado del cuerpo ayuda a la voz.

¿Cómo es tu método de desarrollo vocal?

Mi método de desarrollo vocal se basa en la constancia y la tenacidad. Esta carrera es de fondo y hay que estar siempre preparado y preparándose. Recibir con resiliencia las oportunidades que no prosperan y seguir trabajando; de esta manera se consiguen éxitos. Y, ante todo, nunca creerse ni más ni menos que nadie. Cada cantante es único.

¿En qué repertorio te sientes más cómoda?

En estos dos últimos años, mi voz ha ido creciendo junto a la mejora de la técnica, la madurez vocal y la personal. Comienzo a estar realmente cómoda en el repertorio lírico-dramático. Me considero soprano dramática joven, pero no me gusta encasillarme porque creo que lo que nos define son los roles operísticos que podemos abordar. En este momento, Donna Elvira de Don Giovanni de Mozart es un rol que me define. En este repertorio he descubierto comodidad, mayor volumen, mayor tranquilidad y mejoría en la emisión libre de los agudos, en la línea de canto y uniformidad en el color de la voz. Tenga un día bueno o malo lo puedo abordar. Intuyo que tengo aún más por evolucionar e iré cambiando mi repertorio, lo que creo que es una suerte ya que no tengo prisa y voy a poder disfrutar de cada momento vocal.

¿Qué ha significado para ti ser premiada en el Certamen Nuevas Voces Ciudad de Sevilla?

Pues es uno de mis grandes éxitos como cantante. Me presenté y pensaba que lo normal es que, siendo tantos cantantes, no tuviera esa suerte, ya por pura estadística. Ver que aun así el tribunal te elije a ti, es una recompensa enorme por todo el trabajo que no se ve. Además, se puede ser gran cantante sin ser premiado, lo veo continuamente en compañeros que son muy buenos cantantes. Que te premien significa que brillaste en esa ocasión y vieron algo especial en ti. Es el tercer premio que he recibido y ver que sí, que estás haciendo las cosas bien, fue una felicidad inmensa en ese momento.

Fuiste premiada por la Fundación Goñi y Rey y hace poco pudiste ofrecer, como parte del premio, un recital para los alumnos del colegio San Francisco de Paula, ¿cómo ha sido la experiencia de actuar para un público tan joven?

Fue muy interesante. Soy muy aventurera y me gusta la novedad y los retos. Me motivó que en el recital hubiera un público joven, para hacerles cambiar de parecer (suelen creer que la ópera es un rollo) y plantar así una semillita con respecto a la lírica. Traté de hacerlo con mucho cariño y muy atenta de transmitirles lo que siento al cantar. Cuando entraron a mitad de concierto niñas y niños de 3 y 4 años, disfruté mucho al cantarles mirándoles a todos y fueron los que más pendientes estaban. Los niños pequeños son el público más sincero porque si no les llegas se despistan con facilidad. Me felicitaron muchos adolescentes y quisieron hacerse fotos conmigo para Instagram. Nunca olvidaré el Halleluia de Cohen, al público con la linterna encendida del móvil, moviendo los brazos como si de un concierto de rock se tratase.

¿Qué propondrías para acercar el arte lírico al público joven?

Creo que hay una concepción en el público joven acerca de que la ópera es sinónimo de antiguo y aburrido, pero esto sin haber escuchado o ido nunca a ver una ópera o zarzuela. Se tiene este prejuicio por desconocimiento. Hay mucha gente joven que son cantantes de ópera. Les llevaría a una producción de ópera de gente que esté finalizando los estudios o comenzando su carrera. Sería interesante que conozcan previamente a los cantantes para que vean que son personas normales y corrientes e incluso que vieran algún ensayo. Además, las tramas de las óperas no dejan de ser similares a los dramas y romances de las películas, y en muchos casos, se dan situaciones que podrían darse en lo cotidiano. Creo que se sorprenderían. Además, está lo inexplicable que se siente al escuchar orquesta y voz en un teatro, todo sin amplificación, es emocionante porque en estos tiempos no estamos acostumbrados a percibir los armónicos de cada voz e instrumento.

¿Quiénes son tus cantantes de referencia?

Obviamente, María Callas en su expresividad cantando. Dolora Zajick me marcó con su gran voz cuando recibí una clase magistral con ella. Creo que tiene una técnica impresionante y me encantaría volver a encontrarme con ella. De Angela Giorghiu me gusta su dominio del aire y de la voz, y el resultado es que hace todo lo que quiere al cantar de una manera inteligente y bella. Otra cantante que admiro es Natalie Dessay, no es de mí repertorio, pero aparte de brillar en el sobregiro como nadie, lo que admiro mucho de ella es la gran actriz que es; lo que hace ella dándole la misma importancia al personaje que a la voz es algo que todos los intérpretes deberíamos hacer. Hay muchas cantantes que son muy especiales, de las que aprender mucho, así que esta respuesta podría ser interminable.

¿Crees que los teatros españoles confían suficientemente en voces nacionales?

Es un tema complejo. Casualmente, compañeras que estudiaron conmigo, que llevan una trayectoria por Europa impresionante, van a cantar en 2019 en el Teatro Real. Me llena de ilusión que esto suceda, porque veo que apuestan por grandes cantantes españolas. Pero, normalmente en Europa cada teatro nacional apoya a los cantantes de su tierra y aquí, suelen traer a gente de fuera, quizá porque da la impresión de mayor categoría. Esto, al menos, es la impresión que tengo. Lo que sí veo es que no existe una categoría de segunda fila para cantantes ni para el espectador. Ópera y zarzuela con cantantes que comienzan su trayectoria, más noveles, y un precio más asequible para el público. En Europa sí sucede, pero aquí hay menos demanda por parte del público.

¿Hay algo que te guste menos de la ópera y de lo que le rodea?

Yo trato de no ser una cantante que se planta en el escenario y se dedica a cantar pensando en la partitura, moviendo los brazos sin sentido. Lo más esencial de un intérprete es transmitir emociones con su voz porque el público que va a ver un espectáculo lo hace para sentir. Si el cantante canta sin interpretar, por muy correcto que sea, el público se aburre. Y creo que esto sucede en muchas ocasiones. Es una pena. El público, aunque no tenga conocimientos de lírica, sabe cuándo algo le llega y cuando no. El cantante, una vez estudia todos sus años de carrera y de perfección técnica, debe volver al origen: a la emoción.

¿Cuáles son tus próximos proyectos?

Este año debutaré en el rol de Donna Elvira, de Don Giovanni de Mozart. En mayo representaré haré de Soledad en la Zarzuela La Revoltosa. Recientemente, he sido admitida en el Ópera Studio de Granada para hacer el L’elisir d’amore haciendo Gianetta (rol con el que me estrené y al que tanto cariño le tengo). A mitad del 2020, a estaré en la Ópera de Tenerife con La tabernera del puerto. Algún proyecto más tengo en el aire, si van saliendo adelante lo iré publicando en mi Instagram (@elvirapadrino) y en Facebook. Y también seguiré presentándome a concursos. En esta aventura hay que seguir consiguiendo pequeños y grandes éxitos y ver a dónde te llevan.

¿Cuál es tu sueño en el mundo del arte lírico?

Mi sueño, que siempre tuve claro, es verme sobre un escenario. Tengo una imagen clara de mí misma frente al público. Mi meta no es ser famosa en sí, pero sí llegar a cantar como las grandes y lograr ese reconocimiento.

BREVES:
UNA VOZ FEMENINA: Rocío Pérez.
UNA VOZ MASCULINA: Plácido Domingo.
UN ARIA QUE SIEMPRE TE ACOMPAÑA: Rusalka.
UNA ROMANZA: De España Vengo.
UNA CIUDAD: Madrid.
LA ÓPERA FAVORITA DE TODOS LOS TIEMPOS: Carmen.

Un comentario a Entrevista a Elvira Padrino

  • Pilar Canca

    Qué voz tan preciosa tienes y que hermosas son tus palabras. Y muy sabías. “El cantante, una vez estudia todos sus años de carrera y de perfección técnica, debe volver al origen: a la emoción”
    Adelante, Elvira, llegarás muy lejos

    Respuesta

Responder a Pilar Canca Cancelar respuesta

Comentario
Nombre*
Mail*
Website*