GALA LÍRICA XXV ANIVERSARIO

GALA LÍRICA EN EL XXV ANIVERSARIO DEL TEATRO DE LA MAESTRANZA (30 de Abril de 2016)

UNA BREVE RESEÑA DE UNA NOCHE PARA RECORDAR

GALA LÍRICA INAUGURACION MAESTRANZA

No fue como hace 25 años. No podía ser porque aquella noche del  10 de mayo de 1991 era Irrepetible. No ha habido en la historia del mundo lírico del Siglo XX una Gala como aquella: Domingo, Kraus, Carreras, Caballé, Berganza, Lorengar, Pons, Lavirgen, Aragall. Unos no podían volver al Maestranza porque desgraciadamente ya nos dejaron, cuando aún estaban dando muchas noches de gloria. Otros ya están retirados y otros quizás no pudieron.

Pero la Gala fue digna. Se había anunciado a Joan Pons, Mariola Cantarero, Carlos Álvarez e Ismael Jordi. Y aunque los dos últimos no estuvieron, nos acompañó una radiante “Carmen”: María José Montiel y un magnífico Coro, que también celebraba su XX aniversario.

MARIA JOSE MONTIEL

La mezzosoprano M. José Montiel está en su mejor momento y con gran madurez y encanto nos deleitó con tres momentos de Carmen, una de sus creaciones, que además ha interpretado en versión española. Arrancó grandes aplausos en sus tres intervenciones y particularmente en la Habanera, que cantó con sensualidad y picardía.

MARIOLA CANTARERO

Después Mariola Cantarero nos deleitó con un fragmento de La Viuda Alegre, ya de vuelta de su reciente maternidad. Su voz de soprano lírica, suave y elegante, vibró en su interpretación.

JOAN PONS

El broche final de las intervenciones de solitas lo puso el gran barítono menorquín Joan Pons, el único que repetía a los veinticinco años. Llenó la escena con su aún firme voz que con gran riqueza de matices nos emocionó con el difícil “Te Deum” de Tosca, acompañado por un imponente coro. Nos recordó su interpretación de junio del pasado año.

El Coro y la Orquesta se lucieron con el Coro de Gitanos de Il Trovatore, pero el plato fuerte orquestal quedó para la segunda parte con el tercer acto de El Ocaso de los Dioses, en versión de Pedro Halffter. Fue una interpretación y una dirección brillante.

El Maestro sacó de la orquesta una de sus mejores interpretaciones de esta temporada y consiguió crear el clima necesario, con momentos solemnes, con momentos emotivos o brillantes, llenos de una belleza sublime, que nos trasladó al mundo misterioso de Richard Wagner.

 

Como propinas dos intervenciones más del Coro: Nabucco y Tannhäuser. Si el canto de los esclavos de la primera es emotiva y relajante, el Coro de los Peregrinos resultó impresionante.

Nuestra felicitación a todos: al Maestro Halffter, al Coro, Orquesta y Solista. En suma al Teatro de la Maestranza. Todos disfrutamos de esta velada: los espectadores y lo actores.

Emilio Galán