EN TORNO A…….DER KÖNIG KANDAULES

Der König Kandaules

de Alexander Zemlinsky (1871-1942)

Síntesis de la mesa redonda y del estreno del mayor acontecimiento operístico de la Temporada 2015-2016

La mesa redonda «En torno a Der König Kandaules» tuvo lugar a las 7 de la tarde del jueves 16 de junio.

P1120947 Moderada por nuestro Presidente, D. Emilio Galán, participaron en ella el maestro Manfred Schweigkofler, Director de escena (italiano de Bolzano, Südtirol/Alto Adigio, donde se habla tanto alemán como italiano, por la antigua pertenencia a Austria de dicha región, hoy de Italia), quien esto firma, y Chantal, la admirable traductora, que domina a la perfección cinco idiomas como mínimo, aparte del castellano (el Director de escena habló en italiano).

El maestro Pedro Halffter no pudo asistir, porque se encontraba dirigiendo en el Teatro Real de Madrid la ópera «Der Kaiser von Atlantis» (compuesta en 1943, pero estrenada en 1975, bastantes años después de la muerte de su autor, Viktor Ullmann, en un campo de concentración nazi).

Con una buena asistencia de atentos aficionados, en gran parte miembros de la ASAO, a esta mesa redonda le faltaron dos cosas: la presencia del Director musical (aunque tanto el signore Schweigkofler como yo conocíamos la música y el libreto ‒yo, por la reiterada escucha de un CD‒ ) y, en mi caso, porque, aunque conocía música y libreto, no había visto la puesta en escena (el ensayo general no fue hasta el día siguiente, viernes 17).

P1120951En primer lugar intervine yo, exponiendo una breve historia del origen del relato en que se inspira «Der König Kandaules»: el primero de los «Nueve Libros de la Historia» de Heródoto de Halicarnaso (484-425 a. C.), padre de la Historiografía; la «República» de Platón y otros muchos autores posteriores, hasta llegar al drama teatral en tres actos del francés, Premio Nobel de Literatura, André Gide (1869-1951), titulado «Le roi Candaule» (1901) que luego fue traducido al alemán por Franz Blei, y sirvió de inspiración para el libreto del propio Alexander Zemlinsky (lo que no tuvo lugar hasta 1935, a instancias de su segunda esposa, Luise Sachsel).

 

PIERRE Y JOUISE ZEMLINSKY

Emigrados forzosos (por la condición de «medio judío» de Zemlinsky ‒su madre lo era, de origen sefardí‒) a Estados Unidos en 1938, tras la anexión de Austria al III Reich, en aquel país fue imposible de estrenar, ya que el tema y algunas escenas de la ópera no hubieran sido admitidos por la mentalidad conservadora del público norteamericano. Zemlisky murió en 1942, dejando inconclusa la obra (Luise, su mujer, mucho más joven que él, vivió hasta 1990, consagrada a la conclusión de «Der König Kandaules», y consiguió su objetivo.

ANTONY BEAUMONT

Tras la  muerte de Louise, Antony Beaumont,  musicólogo y compositor británico, concluyó la ópera, aprovechando, en un meritorio y fiel trabajo, los 846 compases terminados por el autor, y las numerosas, aunque dispersas, incompletas y desordenadas anotaciones que dejó Zemlinsky. Finalmente, se estrenó en Hamburgo en 1996.

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El maestro Schweigkofler, persona de gran simpatía, entusiasmo y capacidad comunicativa, explicó (con la ayuda de la traducción de Chantal) el sentido de la obra, resaltando su carácter poético, su profundidad psicológica y los problemas para el Director de escena (por ejemplo, cómo hacer «invisibles» a los personajes que, según exige la trama, se convierten en tales para los otros personajes pero no, naturalmente, para los espectadores).

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Resaltó que se trata de una obra que no es solamente un relato histórico, sino un retrato de la condición humana de ayer, de hoy y de siempre, en la que es protagonista la dignidad. En eso coincidimos: en otra intervención, yo insistí en que, durante el período de entreguerras (la Primera y la Segunda mundiales) había existido una intensa creatividad, y que «Kandaules» muestra lo mejor y lo peor del ser humano de cualquier época, lo que convierte a la ópera en una obra de arte universal e intemporal.

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Tras varias preguntas del público asistente, ahí quedó la cosa: con el intenso deseo, manifestado en nombre de todos por nuestro Presidente, que «ver ya» la representación. Fue un acto agradable e interesante, pero incompleto, aunque lleno de la expectativa de conocer la ópera tal cual.