Entrevista a Amalia Avilán

Amalia Avilán: “El mundo del canto es un constante descubrimiento”

La soprano colombiana Amalia Avilán habla con la seguridad de quien ama lo que hace. Ella lo comunica hablando, pero sobre todo lo demuestra cantando. Después de recibir el Premio de la Fundación Goñi y Rey en el XIV Certamen Nuevas Voces de la ASAO, vuelve a Sevilla para ofrecer un recital lírico en la sede de la Fundación. Para ella siempre es importante cantar en una ciudad tan presente en la literatura operística.

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Por Ángela Fernández

 

– ¿Cómo fueron tus inicios?

Mi contacto con la música fue a través de los estudios del arpa tradicional y la música del oriente de Colombia, conocida como música llanera. Más tarde, comencé a cantar en el Coro de la Ópera de Colombia y fue entonces cuando descubrí todo lo relacionado con el arte de la ópera: la escena, el montaje, el maquillaje… También supe lo que era encarnar un personaje porque en los coros cada cual tiene su rol. A partir de ahí tuve la oportunidad de participar en producciones de zarzuela gracias a la Fundación Jaime Manzur, un importante artista referente en el arte de la música y de las marionetas, y desde hace siete años me he centrado en mis estudios en Bélgica, donde estoy desarrollando una relación más profunda con el mundo del canto.

 

– ¿Cómo ha sido tu evolución como cantante?

La evolución la definiría como un constante descubrimiento vocal. Nunca se tiene el mismo instrumento porque va cambiando; vas adquiriendo más herramientas y mayor capacidad para hacer frente a nuevos repertorios. Además de descubrir el aspecto técnico vocal, ese descubrimiento se da también con respecto a la música y a la interpretación. Con el trabajo y el estudio vocal se conocen nuevos panoramas y nuevos mundos que estaban ahí, pero que no sabías que existían.

 

– ¿Qué ha supuesto para ti participar en el certamen nuevas voces ciudad de Sevilla?

Para mí ha sido una experiencia muy especial. En algunos momentos he podido pensar que una competición en el mundo de la música o del arte, que implica aspectos tan subjetivos, no guardaba mucho sentido; quizás para el mundo del deporte sí, pero en este caso, la Asociación Sevillana de Amigos de la Ópera presentó un certamen que más que un concurso lo sentí como un concierto o un recital. Fue realmente hacer música y, aunque sabíamos que estábamos concursando, la atmósfera y el ambiente fueron realmente propicios para darte al público. Logré disfrutar mucho. Fue interesante porque esto no siempre se da en los concursos de canto, y en este caso sí se dio.

 

– ¿Qué te hizo decidirte sobre las dos obras que cantaste en el XIV Certamen Nuevas Voces Ciudad de Sevilla?

Para el certamen elegí en primer lugar la obra ‘¡Ahí está! Riyendo’ de ‘La vida breve’ de Falla porque quise cantar algo español en tierras españolas. En segundo lugar interpreté el aria ‘Poveri fiori’ de la ópera ‘Adriana Lecouvreur’ de Cilea, un aria que posee mucho color y muchos matices. En general elegí un repertorio intimista y dramático porque siento que respondo bien a personajes de carácter dramático.

 

– ¿Cómo definirías el momento actual de la ópera?

Actualmente existen bellísimas voces y una gran cantidad de cantantes con mucha calidad. Hay un altísimo nivel y eso supone un gran reto. Que sea un gran reto no me amedrenta sino que me motiva a ser mejor cantante y así poder estar a la altura de la época que me ha tocado vivir. Por otro lado, vivimos un tiempo en el que la comunicación y la información van muy rápido. Los cantantes y el arte pueden llegar a diferentes partes del mundo rápidamente, y este continuo movimiento de la información tiene su lado positivo y su lado negativo.

 

– ¿Con qué papel te has sentido más realizada de los que has desempeñado?

Cada papel es un regalo. No podría tener preferencia porque me pasa que cuando pienso en un papel, como por ejemplo en el de Mimí de ‘La boheme’ que me encanta interpretarlo, luego me acuerdo del papel de Eurídice y también me gusta.  Tengo una voz de soprano lírica y, a pesar de que el concepto va cambiando según el país, siento que voy evolucionando hacia caracterizaciones dramáticas. Con mi registro medio-grave tengo posibilidades de una línea larga y lírica que se presta en momentos de dolor y éxtasis. Me siento muy bien con Verdi, por ejemplo, pero siempre con la madurez se van abriendo nuevas posibilidades.

 

– ¿Tienes algún sueño en tu carrera como cantante lírica?

Estoy disfrutando mucho del camino y de la construcción de mi instrumento vocal. Cada actuación y cada personaje lo llevo a cabo con mucha entrega. Pienso que lo más importante es poder comunicar y que para ello tengo que ser honesta y cultivarme como cantante y como persona.

 

– ¿Cuáles son tus próximos proyectos?

Voy a actuar en Sevilla para la Fundación Goñi y Rey. Estaré acompañada por el pianista Francisco Soriano y actuaré frente a niños y jóvenes, algo que me hace mucha ilusión pues es importante que los jóvenes escuchen este tipo de música y se alejen de los prejuicios que puedan tener. Luego partiré para Viena. En Viena me embarco en un proyecto de las ‘Siete canciones tempranas’ de Alban Berg. Para este proyecto debo explorar la lengua germánica, difícil de cantar, así que me preparo haciendo una inmersión en el idioma, mediante la escucha, el cine, la radio, tu oído va poco a poco captando la melodía de la lengua. Después participaré en el Festival Printemps musical de Silly en Bélgica. En ese caso me acompañará el pianista francés Knut Jacques.


foto angelaEntrevista realizada por nuestra colaboradora Ángela Fernández, Licenciada en Comunicación por CEADE.